ESTA FELICITACIÓN SE LA MANDAMOS A TÍA MARINA, EXPRESO DESEO DE PAPÁ QUE SIRVA HOY COMO FELICITACIÓN PARA EL BLOG FALTA TU NOMBRE PERO NO SABÍAS CASI ESCRIBIR, UN BESO
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Letra de I see you de Leona Lewis de la película Avatar.
Yo te veo
Yo te veo
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Caminando a través de un sueño
Yo te veo
Mi luz en la oscuridad
El respiro de esperanza de una nueva vida
Y ahora yo vivo a través de ti
Y tu vives a través de mi
Encantando
Yo rezo en mi corazón que este sueño nunca termine
-
Yo me veo a través de tus ojos
Viviendo a través de la vida,
Volando alto
Tu vida brilla
E ilumina el camino hacia el paraíso
Así que yo ofrezco mi vida como un sacrificio
Yo vivo a través de tu amor
-
Tu me enseñas como ver
Todo lo que es hermoso
Mis sentidos tocan tu mundo
Algo que yo nunca hubiese imaginado
Ahora yo te entrego mis esperanzas, a ti
Yo me rindo
Yo rezo en mi corazón que este mundo nunca termine
-
Yo me veo a través de tus ojos
Viviendo a través de la vida,
Volando alto
Tu vida brilla
E ilumina el camino hacia el paraíso
Así que yo ofrezco mi vida
Yo ofrezco mi amor, para ti
-
Cuando mi corazón nunca antes había estado abierto
Y mi espíritu nunca estuvo libre
A el mundo que tu me has mostrado
Pero que mis ojos no podían haber divisado
Todos los colores del amor
Y mucho más allá que la vida misma
Mucho más allá
-
Yo me veo a mi mismo a través de tus ojos
Yo me veo a mi mismo a través de tus ojos
Viviendo a través de la vida,
Volando alto
Volando alto
Tu amor brilla
E ilumina el camino hacia el paraíso
Así que yo ofrezco mi vida como un sacrificio
Y vivir a través de tu amor
Y vivir a través de tu amor
-
Yo te veo
Yo te veo
En el campo nacen flores
y en el bosque nacen rosas
y en tu carita de rosa
nacen todos los amores.
Fiesta de Lourdes (hija de Merce) Egresados 12 de diciembre de 2009
who can´b be move- The script
Lourdes no puede contener sus lágrimas
Con Nicasia
Con Nicasia, Mamá y Marlene
LOS CHICOS, los 34, el día 12 -sábado- Fiesta de graduación, van a decorar mañana el salón con gigantografías– se mandaron a hacer a Bs As– todas de medio cuerpo y a elección de un personaje que eligieron cada uno– Lourdes estuadiará en la facu de arte- Lic en teatro, por lo cual comprenderás que le calza el personaje de mimo que hizo, son muchas fotos, solo te mando algunas de ellas
Sí que es verdad que eres un amor. Tus palabras me hacen mucho bien pues no quiero pensar que él no está y tengo miedo que por mi culpa no descanse pues para mí, es tan grande que creo verlo siempre en mis sueños y lo presiento en muchas facetas de mi vida y esto, me da fuerzas porque tengo que guiar a toda mi familia.
En mi soledad, lloro mucho y le rezo y me conformo con lo vivido aunque, siento que el verdadero amor es ahora.
Me marcharé de esta vida diciendo su nombre, se llamaba : Víctor.
Espero que tenga un lugar privilegiado allí donde se encuentre pues fue el mejor hombre del mundo, el hombre de mi vida.
Muchísimos abrazos de Teresa
Querida Mercedes, gracias por tus palabras dulcísimas pues son tan hermosas que no sé que sería de mí sin vuestro consuelo, que Dios est´qa aquí y hay que aprovechar el tiempo aquí pues el mío, fue largo y corto, pues aquí todo va deprisa.
Abrazos de Teresa y Víctor
dice Silvana en el correo
Lo mejor de estas fotos es la sonrisa de tia,
yo sin leerlo tuve el mismo pensamiennto, esa sonrisa de mamá que tanto necesitamos en Lucía ¡qué reguapa está!y en la alegría de papá al saber de Lucía.. y además en mi tío Fermín…estaría encantado al ver a esas dos chicas tan queridas…juntas
Miró sus ojos, estaban muertos, apagados, sin vida. Ella recordó su mirada en aquella tarde tempestuosa, cuando ensimismado, veía los grises y acerados tejados y escuchaba el cadencioso sonido de la lluvia sin decir nada, en silencio, como si la tristeza exterior le empapase.
Visualizó aquellos ojos cuando aún estaban llenos de vida y su silencio que parecía decir muchas cosas, como “tengo miedo”, “no sé hasta que punto estoy tan mal”, “me aferro a la vida porque no quiero despedirme de vosotros, no, yo no quiero perder a las personas que más quiero en el mundo”.
Y se había vuelto hacia ella de repente rompiendo ese silencio que hablaba a gritos, ella que también contemplaba la lluvia y contenía sus ganas de llorar le miró y le escuchó preguntarle:
-¿Todavía escribes?
Su voz resonó en sus oídos como un eco del pasado y deseó que aquella boca volviese a cobrar vida y repitiese aquellas palabras una y otra vez.
Emitió un tímido sí.
Era la primera vez que él se preocupaba por aquella cuestión. Cuando aún estaba bien, su interés por el ordenador no trascendía a más que a enviar un correo con una fotografía adjunta o navegar por Internet para leer el periódico.
Ahora le preguntaba por su afición a la escritura. Tal vez era una forma de decir que la quería, que la veía triste y no sabía como hacer para evitar que ella sufriese.
Pero era inevitable.
Evocó aquellas manos suaves que acariciaban las suyas y le transmitían su cariño cuando cada mañana de domingo cuando ellos no podían ir a misa, ella acudía a su casa.
Aquellas mismas manos que siendo niña la habían alzado sobre sus robustos hombros en los días de sol para ir a buscar grillos.
Ella veía el mundo desde aquella altura encaramada a su espalda, con los bracitos fuertemente aferrados a su cuello mientras él llevaba con delicadeza una caja de cartón llena de agujeros para que los insectos no se asfixiasen.
Todo estaba muerto, vacío y sin vida desde que él se había ido.
Era ahora, como una escultura de barro que ella modelaba, tenía ojos pero no podía ver, tenía boca pero no podía hablar, tenía un corazón de barro que parecía dormir, no sentir, aunque ella se esforzaba por dotarle de arterias y vasos sanguíneos, por emitir impulsos eléctricos que hiciesen a la sangre irrigar todo el cuerpo y devolverle la vida.
La lluvia mojaba la escultura de barro y poco a poco la deshacía dejando en el suelo un charco triste de caolín y agua, deshaciendo los ojos, los brazos, las manos, la boca…
Un intenso deseo de revivirlo surgió en su corazón.
Pensó en las rosas marchitas sobre la fría losa de mármol, su ausencia en aquella silla de mimbre en que él se sentaba y que ahora estaba vacía cada vez que ella la miraba.
La única forma de revivirlo era en sus recuerdos.
Por eso volvió a pensar en aquella escena pasada, él mirando la lluvia caer tras los cristales y preguntando:
-¿Aún sigues escribiendo?
Aquella mañana ella cerró los ojos, decidió pensar, mientras tomaba el ascensor de camino a su casa que todo había sido una pesadilla y que una vez abriese la puerta, se lo encontraría a él sentado, feliz, jugando a los naipes con los amigos en una casa que olía a café recién hecho y tostadas con mantequilla.
Descubrió que la única forma de revivirlo era a través de los recuerdos y tenía cientos, miles, para que un ángel cobrase vida aunque sólo fuese de una forma espiritual y mágica.
Allí volvía él a estar sentado.
Miraba los tejados acerados y volvía la cabeza para preguntar:
-¿Todavía escribes?
Ella, se giró a él y le dio un fuerte abrazo, tan fuerte y tan intenso que si el tiempo tiene medida podría decirse que era infinito.
-Te quiero papá.
En ese momento sus ojos apagados y sin vida parecieron brillar como una estrella lejana.
Víctor, Teresa y su familia, os desea a todos una felicisima navidad.
Os deseamos una felicísima navidad, a todos los que nos leen, familia y amigos.
Creemos en el poder del amor. Y tenemos un cariño muy grande a nuestro lado de un ser querido que no morirá nunca y que desea que estas navidades estén llenas de magia porque el amor no muere nunca y las personas que amamos siempre estarán con nosotros.
Ay madre parez k tengo una nube
El otro día estábamos en casa de mi hermana María, las tres hermanas, Isabel, María y yo.
Nos encontrábamos hablando y charlando de cosas pues desde Agosto k Isabel y Adolfo, no venían a Asturias; en fin y es k, están tratando de buscarme un novio; jajaja Mira k son, eh?,
k si este k si el otro, madre mía.
Mientras María nos había preparado un café, de los ricos y en la mesa stabamos con nuestras risas.
María estaba con sus gafas e Isabel le preguntó, “María, tú ves algo con esas gafas?”, a lo k ella respondió “na de na, no veo nada de nada”, al tiempo k se las kitaba y veíamos entre risas k las tenía todas manchadas de grasa , de vaho, en fin, y nos acordamos de un anécdota de mi padre, Fermín y es k estando en casa, mi madre, Gadi, mi padre Fermín y yo, Lu, comiendo los tres, hablando y eso; después de terminar, mi padre cogió el periódico y comenzó a leer, de repente, me fijo y veo k en la parte interior de uno de los lentes, tiene un chicle pegado (mi padre como buen exfumador k era, tenía un vicio sustitutivo y era comer chicle, chicle k a menudo dejaba pegado en numerosos descuidos por cualquier lado).
Le pregunté, papá, tú ves bien?” y él respondió “pues no, parezme k estes gafes tienen nube”. La nube k el decía era el chicle pegado. Y así las kitó; Entre risas les despegué el chicle y se las lavé.
Cuando se las puso, dijo, “cagón mi manto, ya despejó guaja” Y allí nos kedó para siempre ese recuerdo alegre, como muchos otros k poco a poco iremos contando. Mañana 1 de diciembre hará un año k emprendió ese otro viaje, del k no hay retorno, pero aunque con dolor, siempre lo pensamos con mucha alegría. Un beso tía y también a vosotras primas. MUuuuuuuaaaaaaaaaá
Lu
Querida Teresa,
Todos dicen que Dios me dió el don de la palabra.
En este momento no encuentro las apropiadas para dejártelas escritas en este blog.
Particularmente he quedado, en el término de 5 años, sin mis padres, era joven y sabía menos de la vida de lo que sé ahora.
Estaba sola, con 3 críos a cuesta y no tenía otro remedio que salir adelante por mis propios medios.
En aquellos días difíciles y tristes, comencé a escribir en los ratos libres, la escritura es terapeútica y gracias a eso y hablar con mis amigos pude recomponerme, el tiempo todo lo cura.
Nunca se olvida la persona amada, pero lo que nos dejó está bien guardado en el alma…como la canción de Serrat: “Esas pequeñas cosas” a veces las lágrimas se nos escapan traviesamente por nuestras mejillas, y es bueno llorar pero de vez en cuando.
Teresa querida, recuerda las cosas alegres que pasaron juntos y rie, porque dicen que a ellos -los que estan en el cielo- les agrada que ríamos, en vez de llorar.
Para mi la llamada muerte no existe, ya que somos eternos, somos seres espirituales pasando una experiencia terrenal….simplemente eso.
Estoy convencida que mis padres estan vivos en otro lugar, un lugar mejor, perfecto, maravilloso, feliz como solo Dios lo sabe hacer.
Y un día, cuando finalice mi misión en esta tierra, volveré a verles y abrazarles, porque eso prometió Jesús en su paso por este planeta.
Para despedirme te dejo una frase acerca de lo que opino acerca del otro mundo:
Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano.
Isaac Newton.
¡Que Dios te llene de luz!
Un gran abrazo.
Marta.









































