El árbol de mis padres- Por Rosa

2010 Febrero 9
por endriga

Este es el árbol que compraron papá y mamá antes que papá enfermase, con mucha ilusión, con mucho afecto, para verlo crecer. Es, creo una camelia blanca. Me lo confirmaran mis primas.

Aún es un retoño. Cuando ellos lo compraron era simples semillas enterradas en la hierba.

Hoy el árbol está creciendo, soporta el viento, la lluvia, la nieve que ha caído hace poco…

Pronto llegará la primavera y el verano y el árbol crecerá y se llenará de flores blancas de fragante aroma.

Servirá de cobijo a duras penas de la lluvia pero seguro que dará descanso y sombra en la primavera y el verano.

Crecerá grande, robusto y fuerte como el amor que ellos se tienen y tal vez mi madre irá algún día a verlo, acariciará sus flores y su rugosa corteza y sentirá que algo de mi padre: Victor, sigue viviendo allí, en cada nervadura de las hojas, en la corteza fresca, áspera y a la vez suave y la sangre del árbol, la savia.

Las raíces fuertes hundidas en la tierra servirán de asiento para que el árbol alcance una gran altura y se sienta acariciado por los rayos del Sol.

A su alrededor tal vez correrán los niños llenando toda la estancia con sus risas. Quizás alguien se sentará en la mullida hierba bajo sus ramas protectoras y soñará, divagará o dejará su mente vacía de pensamientos durante unos segundos.

Crecerá y latirá como un corazón lleno de amor porque para eso lo compraron, casi en secreto, para que fuese el árbol de Teresa y Víctor, un reflejo de su cariño, de lo que con tanto mimo y amor cuidaron hasta verlo crecer, fruto la eternidad.

Tal vez, algún día, algún pájaro arrastrará pequeñas ramitas, semillas y pelusas para construir un nido.

No sé si serán petirrojos pero lo que es seguro es que endulzarán las mañanas y las tardes con sus trinos y gorgojos y mi madre sentirá paz al oírlos, sentirá que él vive en cada hoja, en cada rama, en cada savia, en cada raíz, en cada ave peregrina…

Seguro que será un árbol hermoso.

Lo veremos crecer.

Y sentiremos que nada ni nadie muere, mientras alguien o algo nos lo evoque.

Como ese árbol.

El árbol de Teresa y Víctor.

Con todo mi cariño:

Rosa

Letra de mi árbol y yo de Alberto Cortez

Mi madre y yo lo plantamos
en el limite del patio,
donde termina la casa.
Fue mi padre quien lo trajo
yo tenia cinco años
y el apenas una rama.

Al llegar la primavera
cultivamos bien la tierra
y lo cubrimos de agua
con trocitos de madera,
hicimos una barrera
para que no se dañara.

Mi arbol broto, mi infancia paso,
hoy bajo su sombra que tanto crecio,
tenemos recuerdos mi arbol y yo.

Con el correr de los años
y mis pantalones largos
me llego la adolescencia,
fue a la sombra de mi arbol
una siesta en el verano
donde perdi la inocencia.

Luego fue tiempo de estudios
con regresos a menudo
pero con plena conciencia
se acercaba un largo viaje
solo de ida el pasaje
y asi me llego la ausencia.

Mi arbol broto, mi infancia pasó.

Muchos años han pasado
y por fin he regresado
a mi terruño querido
y en el limite del patio
ahi me estaba esperando
como se espera a un amigo…

Parecia sonreirme
como queriendo decirme
“mira… estoy lleno de nidos”,
ese arbol que plantamos
hacen como unos veinte años
cuando yo solo era un niño.

Aquel que broto y el tiempo paso…
mitad de mi vida con el se quedo…
hoy bajo su sombra, que tanto crecio
tenemos recuerdos… mi arbol y yo.

Durante la Nevada- Por Maria Jesús

2010 Febrero 8
por endriga

Para todo lo demás MASTER CARD…..-Por Luisa

2010 Febrero 6
por endriga

Escuchas de Swell Season

Si para todo lo demás pork realmente esto no hay dinero k lo pague.

Las cuatro hermanas juntas en el 2010.

Afrontamos un camino un poco más difícil y digo esto xk el comienzo del 2010 nos dejó un hecho k nos hizo temer bastante por mi hermana Isabel. Y es k el día 8 de enero le dio un ictus k le paralizó un brazo y una mano.

Sí tanto y a la vez tan poco¡¡¡¡¡¡ comparando con lo podía haber ocurrido.

Lo cierto es k gracias a Dios y a nuestros “ángeles de la guarda”, no pasó nada más y al día de hoy, nuestra hermana, la de la “cresta de reina” ya mueve el brazo, tiene fuerza en él y mueve todos los dedos, menos uno, k ……, también volverá a mover con seguridad,

Ella vino el finde pasado a vernos, a recoger esos mimos y ese amor k la familia sabe darte como nadie, xk cada una le aportamos algo, cada una a su modo, Ana Luz, es como la mamá gallinita k vela por todos, la k enseguida corre si en algo, aunque sea mínimo, peligramos, es muy muy cariñosa y alegre. Es en la k más confío. Yo la kiero un montón.

María Jesús, es la mayor y también es muy cariñosa, pero menos alegre k Ana, pero buena gente. También la kiero un montón.

Y yo, la tercera en discordia y la última, la más loca, divertida y muy cariñosa también, aunque la k más mimos pide a todas, sobre todo si stoy malina, k solo kiero k mi hermana Ana se meta conmigo en la camina a darme miminos.

Isabel nunca había pasado un trago de esta índole y para ella es muy duro e intenta no preocuparnos, aunque a veces andamos de cabeza, pensando k puede o no ocurrir. Ya k ella es muy fuerte y trata de avanzar sóla, pero kerida hermanina, eso no debes hacerlo xk nosotras stamos aki para darte todo el apoyo k precises del modo y cuanto sea necesario. También te kiero un montón y te digo k?, k este finde observé mucha dulzura en tu sonrisa, no hace falta k disimules, con nostras no tienes xk aparentar ser tan dura, recuerdalo.

Todos los días miro estas fotos, las tengo de salvapantallas en mi ordenador y me llena tanto cada día….. k ……., de verdad os digo k no necesito nada más k vuestra presencia para star bien.

Es por eso k esto no hay tarjeta k pueda pagarlo.

Un beso os kiero a todas mucho muchísimo más……

Para la barca del petirrojo

2010 Febrero 3
por endriga

Escuchas kundanapu Bomma. Yemaaya Chesave

Hola soy Teresa de Victor, soy vuestra madre

, abuela y tía que os quiero ya lo sabéis pero nunca cuanto pues solo dios es testigo de tanto amor. Cuando me subo a esta barca es algo que no sé lo que es es, que me da vida, espero que os pase algo parecido pues en ella, recuerdo tantas cosas que no quisiera olvidar nunca.

Estos días mi corazón dice: Blomm Blomm!!

Espero que me oiga pronto que hay que ser valiente, que paseando por el mundo en esta barca tan bonita siento que es azul como el cielo y blanca como la espuma del mar.

Y me subo orgullosa de saber que estáis ahi.

Os pido que os querais mucho, que le deis gracias a dios por Fermín e Isabelina, Lucía y todos sus primos para que seamos pronto una legión de familia unida por la sonrisa y el amor.

Gracias a todos de:

Teresa de Victor

Primavera de mis quince años- – Teresa

2010 Febrero 3
por endriga

 

Loa. La oreja de Vangogh

Ambas miramos al agapurni que tiene unoscolores muy vivos y unos ojos muy atentos a cada uno de nuestros movimientos. Al agapurni le gusta bajar por los barrotes desplazándose como si fuese un bombero. Así lo llama mamá. También le gusta batir las alas como si estuviese aplaudiendo y balancearse en su columpio. A veces hincha las plumas como si fuese un globo. Parece un niño auque es un simple pájaro, tierno, simpático, haciendo monerías que despiertan su sonrisa. Entonces me habla de sus recuerdos y me dice que mirar hacia atrás hacia el pasado, no es muy gratificante pues hay muchas más cosas malas que buenas. Me cuenta que cuando ella era pequeña a su padre, Fermín, le gustaba escribir y que como no había libretas escribía en cualquier hoja de papel que se encontrase. Mamá era la receptora de esas historias como dice que yo lo soy también de ella. Primavera de sus quince años. Para ella su época más feliz de la vida: “Trabajábamos en la fábrica de pescado. Habíamos numerado nuestra mesa y le habíamos puesto el número 3. Éramos las que teníamos más vitalidad y nos reíamos más de la vida y sus situaciones. Éramos valientes, arriesgadas… Mis amigas eran buenas, trabajadoras y siempre tenían un buen consejo en la boca y sobre todo sabía que me querían mucho, muchísimo. Nos enamorábamos todas del chico de aquella casa que era joven y estaba enfermo, postrado en una cama, muriéndose de cáncer de pulmón, e íbamos a visitar al joven preso del pueblo, todas en comitiva. Cuando veíamos un caballo blanco aquello significaba que íbamos a conocer a un chico guapo y si veíamos una pega, unos de esos pájaros blancos y negros que tanto abundan en Asturias, pensábamos que íbamos a tener una sorpresa ese día. Las mujeres en aquellos tiempos éramos lobas de mar. Los lobos de mar, los hombres, salían a pescar pero las mujeres hacíamos de todo: Éramos capaces de trabajar en la fábrica, lavar nuestras ropas en el lavadero, cuidar a los niños y ancianos, tejer las redes, salir a pescar. Hacíamos todo el trabajo que desempeñaban los hombres y más aún”. Mamá me cuenta que se sentaban en sus mesas y limpiaban con delicadeza con un paño los bocartes, otra los cortaba, otra les ponía el aliño, otra se encargaba de colocarlas en la lata, y otra la preparaba. En esa cadena de montaje, mamá era feliz. Se reía con sus amiga, les echaba las cartas y reía y cantaba, sobre todo cantaba. El encargado había cogido como esposa a una de las trabajadoras de la fábrica. Las tenía trabajando a destajo y de cuando en cuando tapaba su cara con las manos para fingir que dormía y sorprenderlas evadiéndose del trabajo. Ellas a veces reían y paraban de trabajar, pero luego se ponían a marchas forzadas para recobrar el tiempo perdido y dejar el trabajo hecho. “En aquel tiempo tenía 14 años. Y ya trabajaba en la fábrica” Le digo que era una edad muy mala para ir a trabajar pues era una niña y ella asiente con tristeza. “Me preguntarás que por qué a los 14 años era feliz. Porque disfrutaba con la más minima cosa como por ejemplo estrenar unas madreñas. Yo iba a llevarle la comida a mi padre y tenía que recorrer una gran distancia. A la vuelta, la gente nos llevaba en sus carros llenos de hierba o en pequeños camiones y yo miraba el cielo y el paisaje y no paraba de cantar. Era joven, guapa, tenía un trabajo aunque tuviese 14 años y era muy feliz porque había pasado una guerra y había visto morir a un hermano, con lo cual a los 14, me sentía como una sobreviviente, era feliz con la más mínima cosa y me sentía capaz de comerme el mundo” Mamá dice que otro día me contará más. Me despido de ella con un beso. Es envidiable como en medio de tanto sufrimiento y con tan poco era capaz de ser feliz. Mucho debemos aprender de su filosofía de vida, de su cariño y de esa forma de encontrar la felicidad en las pequeñas cosas del día a día.

Las manos de mi madre.- Dedicado por María Jesús para todos nosotros.

2010 Febrero 1
por endriga

Las manos de mi madre
enhebraron el hilo que une
las partes del molde…
Sin olvidar que cada una es
distinta a la otra….
Y juntas hacen el todo….

COMO LA FAMILIA….

María la Cabraliega- Por Rosa

2010 Enero 31
por endriga

Cabraliega de Llan de Cubel

La llamaban María la Cabraliega porque tenía un rebaño de cabras en un pasto cercano al mar.

Las cabras pastaban allí mansamente de la hierba más tierna.

Dice mi madre que por aquellos parajes rondaba un ferry, un ferry es una embarcación que todo el mundo conoce sin embargo, llamaban al ferry a un halcón o águila de pequeña embergadura, conocido por todos, que rondaba el ganado en busca de comida.

María la cabraliega contempló aquella mañana como sus animales degustaban la hierba tierna cuando de pronto se hizo un silencio sepulcral.

Surgido de la nada el ferry planeaba sobre el rebaño. Cogió a un pequeño cordero y lo elevó por encima de su cabeza a una altura considerable con intención de llevárselo a su guarida.

La cabraliega se puso muy nerviosa y comenzó a golpear las cacerolas gritando de miedo y haciendo mucho ruido para ver si asi consegui hacer desistir al ave rapaz e impedir que otros ferrys se acercasen a su reclamo.

Pero se produjo la desgracia.

El ave rapaz asustada dejó caer el cordero al suelo con lo que se produjo la muerte inmediata.

Fermin, mi abuelo se dirigió a María y le dijo:

-”Maria ahora tendrás que comértelo!

Casi llorando la mujer miró a mi abuelo y con un hilo de voz le dijo:

-¡Fermín, no esperarás que haga yo eso! ¡Eso nunca lo haría!. ¿Que te parece si lo llevas tú y lo coméis tú y tu familia?

Mi abuelo tenía hambre y mi madre y sus hermanos también, era tanta su hambre que mi madre había llegado a robarle la comida a un gato para poder subsistir.

Aquella noche toda la familia comió cordero, comió como hacía tiempo no comía gracias a la imprudencia del ferry.

El palacio de la Magdalena.- Por Rosa

2010 Enero 31
por endriga

Claro de Luna Debussy

El nombre de mi padre Victor, le vino porque su padre, mi abuelo Jesús, trabajaba de sirviente para los de la casa Ponce hoy convertida en el palacio de la Magdalena y allí había un señorito llamado así.

Mi abuelo Jesús cuando salía de trabajar atravesaba toda la enorme finca que unía el palacio con el castillo, muchísimo más antiguo que el palacio, una fortaleza que en el sotano de la torre podría albergar un enorme aparcamiento de coches en la actualidad.

Se cuenta que los dueños del castillo iban estacando las zonas por donde pasaban diciendo: “Esta tierra es mía” por lo que la enormidad de las fincas es impresionante.

Cuentan también que el castillo, no el palacio, tiene unos enormes pasadizos que conducen hacia un lugar indeterminado que mi madre no ha sabido precisarme.

Ella conoció a los antiguos habitantes de la Casa Ponce, el palacio de la magdalena. En aquellos tiempos eran muy viejos y llegó a entrar en los habitáculos de la servidumbre donde algún alma caritativa confeccionaba ropa gratis para la gente pobre y sus hijos.

En lo que hoy es el palacio, había casas de servidumbre y de los guardas. Mi madre iba a llevarle allí también la comida a mi abuelo al trabajo.

Había un perro enorme y mi madre le tenía miedo porque a menudo atacaba a la gente aunque de noche, el perro no salía, o al menos ella no lo veía.

De pequeña iba a jugar allí con sus amigas, recuerda que había dos leones de piedra o de hierro con los que ella solía jugar tapándolos con su faldita. Decía este león es mío y el otro también.

En una ocasión en que rondaba por el castillo siendo una niña, estaba mirándose en el río cuando vio reflejada en el agua la cara de un hombre.

Ella se asustó mucho y echo a correr con el tiempo dedujo que aquel hombre estaba allí escondido durante la guerra y que había salido en ese momento a buscar comida cuando mi madre le sorprendió.

El palacio pasó a ser después una residencia para huérfanos de la mineria. Todas sus dependencias debieron ser maltratadas, supongo que debía haber allí objetos de arte y cosas mucho más interesantes de las que quedan.

Hoy es un lujoso hotel, con la cafetería unida al comedor, una comida de primerisima calidad, atención exquisita y ese aire principesco que han conseguido salvar, con sus sofas isabelinos, sus techos altos y lámparas de araña y vidrieras de abigarrados colores.

Conserva ese aire nuevo y antiguo a la vez con servicios como el spa y unas estupendas vistas al Castillo, Soto, la Arena y San Esteban.

Ese palacio sin embargo es mucho más. Forma parte de mi historia, la historia de mi familia y de mis padres.

Debía representarse como algo misterioso y mágico para una niña como entonces era mi madre, con sus escaleras de madera, su enorme claridad y un interior mucho más impresionante que lo que muestra su arquitectura externa.

Ellos vivían un poco más abajo en la Calle de la Magdalena, lugar donde está ubicado el palacio un poco más arriba

Necesito saber cómo estás- Por Reme

2010 Enero 30
por endriga

Estrella Guía. Tonada asturiana. Anabel Santiago

Hola mamina.
Necesito saber que estas bien.
Hoy necesito como nunca sentir que existes que estas aquí para reafirmar mi propia existencia
Quiero que regrese pronto la soñadora, la que toreaba la cabra ,la de la gazmoña, la valiente que cruzo el dike a nado ante la mirada inquieta y el rezo de un montón de niños. La de las tortillas del 1 de mayo, la luchadora que se encadeno para defender el pan de los obreros de una empresa, la atrevida que hablaba ante un auditorio (mientras papa y yo no sabíamos dónde meternos) y luego la aplaudía todo el mundo y nosotros crecíamos un palmo, la alegre y divertida, la que nos enseño a jugar, a rezar, a luchar a respetar, a querer y a soñar… porque esa es mi madre y me siento orgullosa de q lo sea.
Te quiero infinito mamá.

En la barca del petirrojo- Teresa

2010 Enero 24
por endriga

Inalcanzable Rbd

Voy a subir a la barca del petirrojo. Saber como andamos la familia al completo pues, como dice Silvana, los marineros del petirrojo que somos poco todavía, pues quedan muchos perezosos, seguimos aquí esperando,  pero bueno el caso es que nos animemos los que somos.

Quiero enviar un abrazo muy fuerte a mi querida sobrina Isabelina para desearle lo mejor pues creo que anda malina y decirle que la adoro y que está en mi corazón.

Yo ando algo regular pues creo que estoy luchando para no defraudaros y al mismo tiempo cuidar que esteis todos bien.

¡Que sería de la vida si una veez que estemos mal no pudiésemos levantarnos!

Todo sería gris y yo quiero que la barca tenga gente fuerte y valiente pues hoy es un día gris pero pronto cambiará  y nuestros corazones también.

Me trajo mi hijo un libro blanco y en la portada hay dos cablallos azules. Lo utilizo para escribirle a mi amor y contarle cosas pues así, creo que estaremos más cerca.

Los caballos parecen comunicarse entre ellos. Esto es para recordar a Víctor cuando él era un mozlbete pues, siempre estaba cuidándolos.

También quiero enviar un abrazo muy fuerte a Fermin para que sepas que te queremos mucho.

¡Ánimo y pa arriba!

Digo muy alto que os quiero y que sepáis que voy a luchar.

Teresa de Víctor.