Vuelvo a mi lindo parque y te veo en todos los rincones allí, donde paseamos juntos tantas veces y nos dijimos tantas cosas que quedaron para tí y para mí.
Allí veo el verde intenso de la hierba y los árboles que amarillean como la vida. Algunos de ellos tienen brotes tiernos…
Diviso en el parque a una señora que camina sola y en un rincón de un banco vacío ve a un hombre solitario con el mismo aspecto que tuviste tú en tu día.
Los dos se abrazan despacito y muy fuerte para que dure más tiempo. Ella le cuenta que Viti y Ana han tenido una linda niñina y que todos son un amor.
Despúes de un abrazo y otro y otro, cada uno sigue su camino por el verde parque.
Y ella, lo ve alejarse y le dice: “Hasta otra vez chiquitín!
Y se van cerca del álamo.
Aquel álamo que tanto miraste.
Teresa
