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El árbol de mis padres- Por Rosa

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Este es el árbol que compraron papá y mamá antes que papá enfermase, con mucha ilusión, con mucho afecto, para verlo crecer. Es, creo una camelia blanca. Me lo confirmaran mis primas.

Aún es un retoño. Cuando ellos lo compraron era simples semillas enterradas en la hierba.

Hoy el árbol está creciendo, soporta el viento, la lluvia, la nieve que ha caído hace poco…

Pronto llegará la primavera y el verano y el árbol crecerá y se llenará de flores blancas de fragante aroma.

Servirá de cobijo a duras penas de la lluvia pero seguro que dará descanso y sombra en la primavera y el verano.

Crecerá grande, robusto y fuerte como el amor que ellos se tienen y tal vez mi madre irá algún día a verlo, acariciará sus flores y su rugosa corteza y sentirá que algo de mi padre: Victor, sigue viviendo allí, en cada nervadura de las hojas, en la corteza fresca, áspera y a la vez suave y la sangre del árbol, la savia.

Las raíces fuertes hundidas en la tierra servirán de asiento para que el árbol alcance una gran altura y se sienta acariciado por los rayos del Sol.

A su alrededor tal vez correrán los niños llenando toda la estancia con sus risas. Quizás alguien se sentará en la mullida hierba bajo sus ramas protectoras y soñará, divagará o dejará su mente vacía de pensamientos durante unos segundos.

Crecerá y latirá como un corazón lleno de amor porque para eso lo compraron, casi en secreto, para que fuese el árbol de Teresa y Víctor, un reflejo de su cariño, de lo que con tanto mimo y amor cuidaron hasta verlo crecer, fruto la eternidad.

Tal vez, algún día, algún pájaro arrastrará pequeñas ramitas, semillas y pelusas para construir un nido.

No sé si serán petirrojos pero lo que es seguro es que endulzarán las mañanas y las tardes con sus trinos y gorgojos y mi madre sentirá paz al oírlos, sentirá que él vive en cada hoja, en cada rama, en cada savia, en cada raíz, en cada ave peregrina…

Seguro que será un árbol hermoso.

Lo veremos crecer.

Y sentiremos que nada ni nadie muere, mientras alguien o algo nos lo evoque.

Como ese árbol.

El árbol de Teresa y Víctor.

Con todo mi cariño:

Rosa

Letra de mi árbol y yo de Alberto Cortez

Mi madre y yo lo plantamos
en el limite del patio,
donde termina la casa.
Fue mi padre quien lo trajo
yo tenia cinco años
y el apenas una rama.

Al llegar la primavera
cultivamos bien la tierra
y lo cubrimos de agua
con trocitos de madera,
hicimos una barrera
para que no se dañara.

Mi arbol broto, mi infancia paso,
hoy bajo su sombra que tanto crecio,
tenemos recuerdos mi arbol y yo.

Con el correr de los años
y mis pantalones largos
me llego la adolescencia,
fue a la sombra de mi arbol
una siesta en el verano
donde perdi la inocencia.

Luego fue tiempo de estudios
con regresos a menudo
pero con plena conciencia
se acercaba un largo viaje
solo de ida el pasaje
y asi me llego la ausencia.

Mi arbol broto, mi infancia pasó.

Muchos años han pasado
y por fin he regresado
a mi terruño querido
y en el limite del patio
ahi me estaba esperando
como se espera a un amigo…

Parecia sonreirme
como queriendo decirme
“mira… estoy lleno de nidos”,
ese arbol que plantamos
hacen como unos veinte años
cuando yo solo era un niño.

Aquel que broto y el tiempo paso…
mitad de mi vida con el se quedo…
hoy bajo su sombra, que tanto crecio
tenemos recuerdos… mi arbol y yo.

Acerca de endriga

Este es el blog de unos amigos/as.

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